El baño perfecto
No puedo evitarlo, no paro de ofrecerme como retrete para Leo. Me parece un papel natural, quiero servirle comiéndome todo lo que sale de su culo. Me encanta nuestro nuevo mueble y cómo me está ayudando a cumplir con mis obligaciones como retrete. La escena empieza conmigo colocada debajo del trono y la emoción de ser un retrete me pone el clítoris duro, ¡así que estoy gimiendo y tengo que tocarme! La caca de Leo empieza a salir y la envuelvo con la lengua, ¡parece una polla! El trozo cae en mi boca y empiezo a comerme la caca de Leo, ¡sorprendida por lo grande que es! Como y como, y me lo trago todo. ¡No es fácil ser un retrete, así que me cuesta un poco con el sabor amargo! ¡No puedo evitar ser un retrete tan guapa y hacer que Leo se corra después de devorar toda su caca! ^_^
-Serena <3

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